viernes, 29 de abril de 2016

¿Ética bailable?









En días anteriores nos encontramos con una noticia de gran interés: “Profesor de ética les vendía trago a sus estudiantes en un bar que había puesto”, El docente Moisés Pautt Díaz, que dictaba clases de ética en  un colegio del corregimiento de Pasacaballos, Cartagena que había montado un bar cerca de donde trabajaba. Lo asombroso del asunto es que la Policía encontró a sus estudiantes consumiendo licor en estado de embriaguez en el sitio.

““Aproximadamente había 80 menores de edad, la mayoría consumiendo cerveza y bailando al ritmo hip-hop”, confirmó el secretario de Gobierno de Cartagena, Fernando Niño”

¿Ética en sus acciones? Que infringe este docente según el decreto 1278

Según el Decreto 1278 la noticia que se menciona anteriormente infringe el
·         ARTÍCULO 40. MARCO ÉTICO DE LA PROFESIÓN DOCENTE. El ejercicio de la docencia tiene como fundamento la comprensión de la educación como bien público, como actividad centrada en los estudiantes y al servicio de la Nación y de la sociedad. La profesión docente implica una práctica que requiere idoneidad académica y moral, posibilita el desarrollo y crecimiento personal y social del educador y del educando y requiere compromiso con los diversos contextos
Socio-culturales en los cuales se realiza.

·         ARTÍCULO 42. Además de las prohibiciones establecidas en la Constitución y la ley, y en especial en el Código Disciplinario Único, para los servidores públicos, a los docentes y directivos docentes les está prohibido:
g) Vender objetos o mercancías a los alumnos o dentro del centro educativo en beneficio propio o de terceros, que no responda a proyectos institucionales.



Según las autoridades, el docente Moisés Pautt Díaz en lugar de respetar su cargo y dar un buen ejemplo a sus estudiantes los invitaba a pasar el rato en un bar de su propiedad. Alumnos que ni siquiera cuentan con la mayoría de edad fueron encontrados en estado de embriaguez, algo que un maestro y más de ética no debería fomentar.
El tomar alcohol y bailar no está mal, pero el incitar y facilitar el acceso a un lugar de estos y a temprana edad no es correcto según la ética del señor Moisés. Un maestro es una figura pública, que promueve buenos valores, que guía a sus estudiantes.

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